Debería comenzar por pedirte disculpas, por las veces en que no me encontraba segura de tu amor,
de todas aquellas que lo rechace por no tenerte ni un poco de confianza, la verdad es que ahora no esperaré todo un año, para ver si se me pasa el cariño y después se me olvidan mas de catorce historias bonitas contigo.

La verdad preferiría escurrirme de nuevo en tus manos y quedar debajo de tu cara, para no tener que decirte: ¡basta!, porque si sigo, muy probablemente me enrede en situaciones extrañas en las que personalmente no me creo salir victoriosa;
"Seguro que me olvido hasta del nombre propio,
segurito que me olvido de las citas muy formales que traía grabadas"
(para que esto quedara filosofalmente cerrado),  casi puedo jurar que te abrazaría dos veces,
y que a la tercera ya no te suelto, casi puedo jurar.

Pero también puedo jurar, que mientras me condeno de a poco, a sufrirte bastante, tu solo lo vas dejando, regresando a mi antiguo yo, solo para castigarme por no ser  la mujer de tu vida, por sentirme segura de serlo, por saber que te hizo quererme y también que hizo que dejaras de hacerlo, porque ni aun así lo cambiaría, porque nunca aprendí a quererte a tu manera, ni a explicarte la mía, porque solo lo fui dejando.

Te regresaré lo mejor de tu vida, porque definitivamente no soy yo,
me regreso lo mejor de la mía, que quizá no es tan bueno, pero es lo único que tengo..

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