De un día en el que desperté en blanco...
Porque podría ver tus ojos día y noche, imaginar un bosque desierto y soñarte en mas de mil corazones, extrañar la forma en que encojes los labios en señal de enfado, y acariciar no solo una vez el entrecejo de tu alma, porque querría siempre pararme en tu cabeza, solo para que me eleven tus ideas, para irme con ellas pues se van tan rápido como llegan nuevas, podría inspirarme el cuatro de cada mes y decirte que te quiero mas fuerte que diez huracanes juntos, y solo entonces no caería desde lo alto, no me arrastrarían, ni los diez huracanes juntos; quisiera entonces creer que cuando me das tus manos, no solo te robas mi alma, te llevas hasta lo último que me hacia permanecer en pie, porque eso significa que terminaste con toda fuerza en mi, te lo llevaste todo
Lujuria de ti, para ti..
Deseo incontenible por tener algo, obsesión que ahora siento por arrancarte un beso y partes del cuerpo, si de a poco es como debe ser, comenzaré entonces por tu peinado tan tonto. Ya te cerré mi puerta, así que no intentes tocar, mejor entra por la ventana que tiene acceso directo a mi alma, ahí donde entraste con todo y zapatos; así con o sin pestañas ya deseaba yo que te quedarás en ella. Ahora mis esperanzas están puestas todas, en tus ojos y se que no me las vas a devolver, aunque son tuyas, las quiero ver de vuelta, préstame tus ojos por un rato nada más, quiero verlos de vuelta. Deseo incontenible por no arrastrarte al inmerso hoyo en el que me he convertido, no puedo ser yo sola quien destruya tus ganas, prendeme fuego que bien te sale esto, que se me acaben las pestañas: "Acábate todo y no dejes nada, no te estoy llorando de todas formas". Mírame viva, mírame escasa, viveme lo que tenga de vida, búscame.. llévame lejos; haz de todo lo que yo ya no puedo pero ...
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