El incrédulo escritor.

Aquellos dias, cuando el autor tenia la vida comprada. Hoy ya solo apunta a cualquiera que paresca sospechoso, pobre escritor que su paranoia se a convertido en su unico buen amor y es aun mas triste pues es su unica diversion. No ha dejado de observar esas palomas que pasan de migas de pan hasta un basurero con tal de arreglarselas un dia mas, y se siente mas miserable que ellas (aun mas), no le ha bastado toparse a su "maldita suerte" de frente, ni desilusionarse de, "lo que el mundo le tenia preparado", ¡no!, sigue buscando pues sabe que detras de todo esto, aun queda algo.

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