Pero no.

Ojala jamas hubiera pasado,
nunca debi mirar tus ojos,
para nada observar aquella sonrisa tuya,
esa en que tus labios forman la mas larga tortura,
ni querer aquel placer en el que tus manos estaban a cargo.
Yo no fui la culpable, tus labios tomaron parte.
Y no me arrepiento, pero ahora se que la culpa no fue mia,
tu siempre fuiste el culpable.
Jamas debiste cruzarte por ahi, con tu andar tan despreocupado,
con el simple hecho de ser quien eras,
tu siempre fuiste el culpable.

Comentarios

  1. aamiga me encanta lo que escribe :(
    laaaaaa quiero okey recuerdelo.
    saluditos♥

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